El futuro del comercio: ¿realmente queremos que sea todo IA?
Imagina un escenario donde la tecnología se adueña de cada rincón de nuestras experiencias de compra. En una reciente feria en Nueva York, muchos se agolpan alrededor de Mike, un holograma vestido con un traje rosa brillante, esperando responder a las preguntas del público. Esta curiosa figura, creada por la empresa Hypervsn y alimentada por ChatGPT, busca romper el hielo y atraer a los clientes hacia marcas, aunque sus respuestas puedan llegar con un pequeño retraso.
La revolución robótica en el retail
Aquí es donde comienza la historia. La Federación Nacional de Retail alberga empresas gigantes como Google y Amazon, que nos presentan su visión del futuro: un mundo lleno de inteligencia artificial. Pero ¿realmente lo deseamos? Desde el diseño de productos hasta cómo compramos en tiendas físicas, la IA se cuela en cada paso. Por ejemplo, Google ha lanzado un protocolo que permite comprar directamente desde su modo AI sin visitar páginas web específicas. Parece conveniente, pero también da miedo pensar en hasta dónde llegaremos.
Un vistazo más humano entre tanta tecnología
No todo es frío y calculador; me encontré con Equapacks, una empresa que apuesta por lo tangible. Su stand estaba vacío pero acogedor, lleno de bolsas diseñadas para ser útiles y bonitas al mismo tiempo. Eran recuerdos palpables en contraste con la fría IA que domina el evento. Su fundador, Eran Rothschild, cree firmemente que hay algo especial en crear algo físico y hermoso para el consumidor; un recordatorio de que no todo tiene que estar mediado por pantallas o algoritmos.
A medida que avanzamos hacia este futuro automatizado, debemos preguntarnos: ¿es esta la experiencia de compra que realmente queremos? Entre hologramas parlantes y chatbots eficientes, quizás añoremos las conexiones humanas reales más simples.


