Gemini: la automatización de tareas que sorprende a pesar de su lentitud
Imagínate esto: son las ocho de la noche y te encuentras con hambre, así que decides pedir cena. En lugar de hacerlo tú mismo, optas por probar Gemini, el nuevo asistente de Google. La idea es genial, ¿verdad? Pero la realidad es un poco diferente. Tras nueve minutos esperando a que Gemini hiciera el trabajo, me quedé pensando en lo impresionante y frustrante que puede ser esta tecnología.
Un vistazo al futuro (aunque no muy rápido)
A medida que probaba Gemini en mi Pixel 10 Pro, me di cuenta de que, aunque pueda hacer algunas cosas, no hay nada como hacerlo uno mismo. Pedir un Uber en un instante sigue siendo más eficiente que esperar a que una máquina lo haga por ti. Pero aquí está la trampa: Gemini se esfuerza por trabajar en segundo plano mientras nosotros hacemos otras cosas. Y eso es un punto a favor.
Cuando la tecnología tiene sus tropiezos
Observando cómo Gemini intentaba seleccionar mi pedido en Uber Eats era casi doloroso; parecía perdido buscando algo tan obvio como una guarnición visible en pantalla. Sin embargo, cuando finalmente logró entender lo que quería –un plato combinado de pollo teriyaki– fue casi como ver magia en acción. A pesar de los errores iniciales, al final cumplió con su tarea.
No obstante, todo este proceso llevó tiempo y no resulta ideal para alguien con prisa. Al final del día, aunque todavía queda mucho camino por recorrer antes de confiar plenamente en esta automatización, lo cierto es que nos ofrece un atisbo fascinante del futuro y quizás solo necesitamos ser pacientes mientras estas tecnologías siguen evolucionando.


