Peloton: ¿Una apuesta fallida en su nueva era tecnológica?
El otoño pasado, el nuevo CEO de Peloton, Peter Stern, decidió lanzarse a la piscina con una jugada arriesgada: renovar completamente su línea de hardware. Con pantallas giratorias y funciones impulsadas por inteligencia artificial, prometía mucho. Pero hoy, tras los resultados del segundo trimestre de 2026, es claro que la jugada no ha salido como esperaban.
La dura realidad de los números
Durante la llamada sobre sus ganancias, Stern admitió que esta renovación no ha resonado con sus usuarios actuales, lo que se tradujo en unas ventas navideñas más bajas de lo anticipado. ¡Menuda sorpresa! Las acciones de Peloton se desplomaron un 20% tras estas noticias. Además, la CFO Liz Coddington dejará su puesto a finales de marzo y se han anunciado despidos masivos que afectan al 11% del personal.
La decepción del usuario
A pesar de las nuevas bicicletas y cintas corredoras que prometían todo tipo de avances tecnológicos—incluyendo precios desorbitados como el Tread Plus por casi 7.000 dólares—los usuarios no están contentos. Muchos se sienten ignorados al ver que no hay programa para canjear su antiguo equipo. Y esto sin contar con las instrucciones para reemplazar pantallas viejas que algunos interpretaron como una manera de sacarles más dinero.
Aunque hay quienes compraron nuevos dispositivos dentro de esta serie Cross Training, la lealtad entre los clientes está siendo puesta a prueba. La satisfacción general sigue alta según Stern, pero eso no quita el mal sabor que ha dejado esta transición tan abrupta.
Pese a ello, Peloton busca reinventarse y alejarse del estigma de ser solo una empresa fitness para convertirse en un referente del bienestar integral. ¡Vaya cambio! Ahora apuntan a asociarse con marcas enfocadas en estilos de vida saludables y expandir su oferta hacia entrenamientos más centrados en la fuerza.


