Mis andanzas con el servicio móvil de Trump: una experiencia curiosa
La semana pasada, me aventuré a probar el servicio móvil de Trump, y la verdad es que no sabía qué esperar. Me instalé en una cafetería de mi librería favorita, disfrutando de un cortado mientras pensaba: «¿qué pasará si enciendo el hotspot de mi teléfono?» Me imaginaba que alguien al lado, con su matcha en mano, podría ver en la pantalla ‘TRUMP PHONE’ y pensar lo peor. Pero al final, todo fue más sencillo; mi red se presentó como ‘Allison’s S25’.
Aventuras cotidianas con un toque ‘Trump’
A pesar del nombre que me acompañaba, decidí seguir adelante. Usé este servicio para consultar una reserva en la biblioteca pública, navegar en el transporte público y hacer alguna compra en un cooperativa local. La conexión funcionó sin problemas, aunque cada vez que miraba esa señal del “Trump Mobile” sentía un escalofrío raro.
Una mezcla extraña entre lo práctico y lo incómodo
No puedo negar que hay muchas cosas sobre los valores del nombre Trump que me incomodan. Pero hablemos claro: el servicio móvil funciona decentemente. Mi Galaxy S25 muestra un orgulloso distintivo 5G gracias a esta red que opera sobre T-Mobile. ¡Incluso obtuve mejores velocidades de descarga con este plan que con mi caro Verizon! Por solo $51.99 al mes –un guiño irónico a sus presidencias– resulta ser bastante asequible.
Aún así, hay pequeños detalles que dejan mucho que desear; desde errores en los horarios del servicio al cliente hasta una página web llena de fallos técnicos. Todo esto le da un aire de improvisación inquietante a la experiencia general.


